
En ocasiones, casi siempre en la mañana, me da por pensar
en cosas que no tienen importancia, pienso en el descafeinado
sin tostada, en la mermelada acida a la que se le ha formado una nata blanca, en el color de la camisa mal planchada,
en tus manos despertando entrelazadas en mi pecho,
y me atoro casi siempre media hora en esa breve liviandad
de pensar en esas cosas que no importan,
en tus manos despertando entrelazadas en mi pecho,
y me atoro casi siempre media hora en esa breve liviandad
de pensar en esas cosas que no importan,
pienso en la escasa armonía de los cantos de las aves,
en los diez minutos que ya llevo de retraso,
en la almohada de tu lado de la cama,
en el frío de mi pecho que amanece ronco de llamarte.
Casi siempre es por la mañana cuando pienso en tu ausencia,
en las cosas que no cambian, en las cosas que han perdido importancia,
pienso por ejemplo en tu necia forma de engañar con la mirada,
en los besos que recuerdo que sabían a realidades destiladas,
en caricias hechiceras que a la media noche desaparecían,
en tus frases mentirosas disfrazadas de verdades,
ya no duele recordarte, tu recuerdo es ahora sólo un simulacro,
es la pésima costumbre de pensarte media hora en las mañanas,
es el tiempo que dedico a pensar de vez en cuando en la nada,
en las cosas que murieron de esperanza,
en el paso firme con el que te fuiste,
en el dolor que ahogaba mi mirada,
en pensar en lo que fuiste,
y me gusta esa media hora en las mañanas,
esa media hora en la que pienso en tus recuerdos,
y en la cosas que no tienen importancia…
Due® 15 abril 08
Casi siempre es por la mañana cuando pienso en tu ausencia,
en las cosas que no cambian, en las cosas que han perdido importancia,
pienso por ejemplo en tu necia forma de engañar con la mirada,
en los besos que recuerdo que sabían a realidades destiladas,
en caricias hechiceras que a la media noche desaparecían,
en tus frases mentirosas disfrazadas de verdades,
ya no duele recordarte, tu recuerdo es ahora sólo un simulacro,
es la pésima costumbre de pensarte media hora en las mañanas,
es el tiempo que dedico a pensar de vez en cuando en la nada,
en las cosas que murieron de esperanza,
en el paso firme con el que te fuiste,
en el dolor que ahogaba mi mirada,
en pensar en lo que fuiste,
y me gusta esa media hora en las mañanas,
esa media hora en la que pienso en tus recuerdos,
y en la cosas que no tienen importancia…
Due® 15 abril 08
6 comentarios:
Desde un principio me gusto
ahora es parte de algunos suspiros
y ese momento a la luz del dia se hace complice
de ellos.
Que hermoso escribe usted...
que malo cuando la media hora se convierte en largos dias...
me hiciste recordar
quizas demasiado
un abrazo
me gusto, para no variar la tonica general, pero especialmente ese final. escribes aparentemente por necesidad, pero terminas diceindo que simplemente son cosas sin importancia todas las anteriores. un punto de ironia y chuleria que hacen mas bello aun este escrito. me alegro de pasarme y ver que hay cosas que nunca cambian.
un fuerte abrazo, de nuevo
amigo... para mi, esa media hora pasa en la noche hasta que me duermo.. a veces dura mas...
me encanto tu escrito
te dejo un abrazo
Lucas
ME HA GUSTADO MUCHO TU BLOG... BESOS . LERE( VOLVERÉ )
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