
Abriste los ojos,
despertaste y te viste
sin tus días ni mañanas,
el horizonte por techo
y en los lagrimales lagañas.
Los parpados partiéndose
a la nada,
sin sueño ni sueños,
ni el olor del café
ni el acostumbrado
“hola mi amor, buenos días”.
Amaneciste
en el lado vacio de la cama,
abrazando las telarañas,
mudo, frio, seco,
pensando en su aliento
y sintiendo que en ocasiones
los sentimientos
viven en el alma equivocada.
Due® 2mayo09
4 comentarios:
Hay despertares que no se olvidan.......
Espero que lo de la gripe no te alcance y se pase pronto.......
Un beso
solo recibo ciberbesos y eso despues de pasarlos pro el Norton...jajaja un abrazo mi amiga, un fuerte abrazo
Siempre hay un despertar
que nos sorprende de alguna manera,
por eso estamos atentos y esperamos.
Un abrazo grande
Esperamos y hace bien no desesperar, gracias por tu poema
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